Kami 神

Por A.Toledo

miércoles, abril 26, 2006

Shi 血

Entre en él, realmente considero que la causa y la razón tienen poco sentido, lo importante fue lo que causó, poco a poco entre en cada rincón y en cada parte, me introduje tanto que nunca aunque lo hubiera querido habría entrado mas.

Luego intentó hacerlo, intentó reemplazarme, sabia que era imposible, no había procedimiento clínico para hacerlo, una u otra leyenda de que alguien lo había logrado pero sabia que no se haría, fue a uno y otro doctor, le dijeron lo mismo: “Es imposible removerla totalmente”; habría alguno que le dijera lo que su cabeza le decía, tenia influencia ahí también pero esa voz no la controlé yo, “Para que quiere sacarla, es totalmente benigna”.

Pues encontró un medico con un consultorio clandestino, donde hacia sus prácticas en mesas sucias y baratas, estaba todo tan pulido y brillante que aumentaba su carácter de barato. El doctor llevaba una bata blanca tan limpia y de tela tan cara que contrastaba su rostro corriente.

No tuvo necesidad de explicarle el procedimiento, simplemente tomo una aguja, un tubo y una jeringa, otra aguja, otro tubo y otra jeringa. Una aguja a un brazo, una jeringa al otro, una aguja a otro brazo, una jeringa al uno. Y comenzó la transfusión. Durante horas permanecieron acostados, conectados compartiendo lo más íntimo. Resultado inesperado, él no pudo sacarme y solamente logró contagiar a su doctorcito de mí.

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